Por fin has encontrado la vivienda que tanto tiempo llevabas buscando y ahora llega el momento de la verdad, pedir la hipoteca que necesitas para abordar la compra.
A la hora de pedir una hipoteca existen muchos factores a tener en cuenta y que influirán de forma determinante en que podamos optar a una u otra vivienda. Factores que en su conjunto forman un perfil único para cada solicitante, por lo que aunque aquí vamos a tratar de explicarte los aspectos básicos y generales, existen muchos otros de carácter particular, que determinan la diferencia entre conseguir o no la tan deseada financiación para lograr nuestro objetivo de compra.
Ingresos y ahorros

Por supuesto, el primer factor, aunque no el único, son los ingresos y los ahorros con los que contamos:
Los ingresos para determinar la cuantía de la cuota que podremos pagar, ya que, como norma general, solo podremos destinar al pago de nuestra letra entre el 35 y el 40% de nuestros ingresos, esto es lo que se conoce como “ratio de endeudamiento”. Para ello el dato que se tomará en cuenta serán los ingresos netos mensuales. Es decir, si contamos con unos ingresos netos de 2.000 euros al mes, la letra máxima que podremos asumir será entre 700 a 800 Euros, dependiendo de la entidad y de otra serie de condiciones.
En este punto debemos tener en cuenta que la “ratio de endeudamiento” se refiere a la “cantidad total que podremos destinar mensualmente al pago de nuestras letras”, es decir, que si tenemos otros préstamos (personal, coche…) deberemos descontar las letras que ya estemos pagando. Siguiendo con nuestro ejemplo, con unos ingresos netos de 2.000 euros al mes, si tenemos una letra de préstamo del coche de 210 euros mensuales, solo podremos destinar a nuestra hipoteca entre 490 a 590 euros al mes.
Y los ahorros, para saber si nuestra operación es viable, puesto que las entidades solo nos van a conceder de préstamo un máximo del 80% del valor de la vivienda (tomando como referencia el más bajo entre el valor de compra o el de tasación). Por tanto, para poder abordar la compra, necesitaremos contar con ese 20% que no nos incluyen en el préstamo, más los gastos de la compra, que rondarán el 8% del precio.
Esto son los criterios que rigen con carácter en general y que son aplicables a la mayoría de los casos y son comunes a la mayor parte de los Bancos. Ahora bien, hay que tener en cuenta el perfil en particular del comprador, ya que, en función de éste, el porcentaje de financiación podría subir hasta un 90% o bajar a un 70 o incluso un 60%, como sería, por ejemplo, para el caso de no residentes. Del mismo modo que la ratio de endeudamiento podría bajar al 30% o subir al 45% de los ingresos también en función del perfil concreto del solicitante.
Edad del comprador

En segundo lugar, debemos tener en cuenta la edad del comprador. Si son varios compradores dependerá de la entidad elegida, algunas toman como referencia la edad del menor de los titulares y otras la del mayor. Este dato es fundamental, porque determinará la vida de nuestro préstamo.
Con carácter general, la suma entre la edad del titular de referencia y los años de préstamo no podrá superar los 75 años, si bien hay entidades que fijan este tope en 70 años y otras que, por el contrario, lo amplían a los 80 años.
Otros factores a tener en cuenta
Para hacer una simulación de préstamo y hacerte una idea de las opciones que tienes, puedes partir de estas premisas básicas. Actualmente muchos bancos cuentan con simuladores online que te ayudarán en esos primeros pasos. Si bien, debes tener en cuenta que no sustituyen un verdadero estudio de financiación a tu medida.

Sin embargo, existen muchos otros factores que las entidades tomarán en cuenta cuando vayas a pedir una hipoteca:
- Si eres autónomo: antigüedad de la actividad, sector, estabilidad en los ingresos…
- Si eres asalariado: tipo de contrato, antigüedad, tipo de empresa, puesto…
- Si eres o no residente en España.
- Si la vivienda que quieres adquirir será tu vivienda habitual o será segunda residencia.
- Situación personal (estado civil, hijos…)
- Número de titulares de la hipoteca.
- Datos de la vivienda que quieres comprar, tales como la ubicación, año de construcción, estado, información registral…

Y por otra parte, hay muchos datos que tendrás que analizar antes de decidirte por una u otra opción:
- por supuesto, qué condiciones te ofrece cada entidad (comisiones de apertura, cancelación parcial, cancelación total, tipos de interés, diferencial, vinculaciones obligatorias…)
- si te conviene tipo fijo o variable, según tu caso.
- qué bonificaciones puedes conseguir en tu cuota, ya que, la reducción de la misma supondrá un beneficio no solo económico, sino que podrá marcar la diferencia entre cumplir o no tu “ratio de endeudamiento” y, por tanto, conseguir o no tu hipoteca.
- qué porcentaje de financiación te ofrece cada entidad en función de tu perfil. ya que eso va a determinar la aportación inicial que necesitarás.
- y otros muchos aspectos aplicables a cada caso en concreto y que tendrás que analizar llegado el momento con cada entidad.
La compra de una vivienda es un paso muy importante y si es necesario pedir una hipoteca para la compra, es fundamental estudiar con detalle todas las opciones que tenemos y elegir el préstamo hipotecario que mejor se ajuste a nuestro caso y a nuestras necesidades.
Esperamos que nuestro artículo te haya ayudado a tener más claros, al menos, los aspectos básicos y más importantes a tener en cuenta a la hora de pedir tu hipoteca.